Saturday, May 18, 2013

Cartaguito campeón


Es imposible negar la tradición y el fervor que despierta el futból en el ser costarricense, del mismo modo, es imposible negar la pasión que tiene una de las aficiones más fieles de este país: los brumosos. Con más de setenta años sin un campeonato, el José Rafael Fello Meza Ivancovich sigue siendo cita cuasi obligatoria de cada cartaginés todo domingo. Ante tal nivel de compromiso, no queda más que aplaudir y esperar que por fin se dé la ‘‘cartagada’’ y levanten su cuarto título.

El Club Sport Cartaginés es sin lugar a dudas uno de los equipos con más tradición en Costa Rica. Arraigado a la cultura de su provincia y su pueblo, fiel representante de los paperos en las buenas y en las malas, en segunda o primera división, a puertas de un campeonato o salvando el descenso, siempre se ha hecho presente en las discusiones de los aficionados al fútbol. Y como buen eterno contendiente, ha tenido sus buenos momentos y sus malos momentos.

Así es como hoy este gran equipo vive uno de sus mejores momentos, ya que tras haber eliminado a mi adorado Deportivo Saprissa, Cartago está en la final por primera vez en dos décadas. No sólo esto, sino que la consistencia de su temporada ha sido digna de admiración, manteniéndose siempre en los primeros dos puestos de la tabla de posiciones.

¿Será que ganan?

Es difícil para quienes hemos visto año tras año al Club Sport Cartaginés chocar contra una pared cada vez que busca un título, creer que por fin lograrán coronarse en el fútbol nacional. Es usual creer que el equipo tiene alguna especie de ‘‘maldición’’, no en vano existe la famosa leyenda del ‘‘muñeco de Cartago’’ entre muchas otras.

Pese a esto, resulta igual de difícil creer que este no es el año de los brumosos. Han mostrado unas ganas y una determinación como nunca antes, o al menos, como nunca en los últimos veinte años. Rápidamente se lograron colocar de primeros en la tabla y nunca abandonaron los altos puestos en la misma. Por si fuera poco, en semifinales, lograron sacar al mayor ganador de torneos del país y uno de los favoritos para llevarse la corona.

Cartago tiene ante sí una oportunidad invaluable para ser campeón. Será en este torneo o no será nunca.

Del ‘‘Cartago vive’’ al ‘‘Cartaguito Campeón’’

El Club Sport Cartaginés, con su folclor y su tradición, de una u otra forma se ha ganado el corazón de todo el país. Es por esto que ante los dos juegos de campeonato que se avecinan, los brumosos tendrán el apoyo de la afición más grande que ha visto Costa Rica, que incluye morados, manudos, limonenses, peseteros, hinchas, personas no tan aficionada al fútbol y hasta al ex presidente Abel Pacheco (que públicamente dio su apoyo a los brumosos). En general, todo Costa Rica quiere ver un milagro brumoso, salvo los florenses por ser sus rivales de final.

Es hora de romper el embrujo y coronarse. Cartago tiene la motivación, el equipo y (principalmente) la afición para poder triunfar sobre Heredia. Más de setenta años de hambre a sus espaldas coreando en el Fello Meza ‘‘azul, azul’’ sin poder llevarle el torneo a ‘‘La Negrita’’ podrían, por fin, verse recompensados. Llegó la hora de pasar del ‘‘Cartago vive’’ al ‘‘Cartaguito Campeón’’.


David Ching
2013

Sunday, April 21, 2013

Un paso importante contra la criminalización del la protesta social


El pasado 12 de abril el Primer Circuito Judicial de San José absolvió a tres de las personas acusadas por ‘‘alteración del orden público’’ debido a las protestas en defensa de la Caja Costarricense del Seguro Social del 8 de noviembre del 2012. La trascendencia de esta sentencia no puede pasarse por alto, pues representa un logro importante para la libertad de expresión y el derecho a la protesta de este país.

En un momento donde los esfuerzos de los medios de comunicación dominantes junto el aparato estatal coartan para criminalizar y deslegitimar la protesta social y los esfuerzos ciudadanos, nuestro sistema judicial responde dándole un respiro a nuestro derecho a manifestarnos como ciudadanos.

Son este tipo de sentencias las que nos hacen pensar que aún hay esperanzas, y que todavía se puede luchar por las causas que defendemos.

Quienes se manifestaron frente a la Caja Costarricense del Seguro Social son jóvenes comprometidos, estudiantes universitarios y ciudadanos valientes que se han atrevido a salir a las calles cuando su país más lo requiere. No son alteradores del orden público ni mucho menos criminales.

Por otra parte, la fuerza pública costarricense intentó justificar hasta el final sus acciones por más inadmisibles que estas fueran, criminalizando a las víctimas de su propia represión.

Al final, quien verdaderamente ha perdido legitimidad en este proceso ha sido la propia policía que no conforme con atacar indiscriminadamente a la ciudadanía cuando se manifestaba pacíficamente buscó acusar sin argumentos a sus propias víctimas.

Es una pena que el estado haya tenido que gastar recursos en defender un caso indefendible para cuidar la imagen de su cuerpo de represión, sin embargo, al final los organismos judiciales respondieron con coherencia y no cayeron en la trampa mal elaborada del ministerio público. Ni los medios de comunicación dominantes, ni el aparato estatal pudieron legitimar la injusticia y el poder judicial dio un mensaje claro: ‘‘Quienes se preocupan por su país, nunca deben ser tratados como criminales’’.

Thursday, April 11, 2013

Agarremos palomitas, viene el 1 de mayo


Viene la emoción, la parafernalia, los medios preparan sus cámaras y vamos todos a ver a las celebridades y a sus vestidos. Viene el primero de mayo, un evento cada vez más emocionante.

Debemos aplaudir y agradecer a nuestra querida Presidenta, Laura Chinchilla, y a todos los diputados de la Asamblea Legislativa, por traer a Costa Rica un show de primer nivel, una exquisitez de entretenimiento nunca antes visto, pues es innegable que la calidad del espectáculo que representa la elección de directorio legislativo ha mejorado desde que este gobierno tomó las riendas del país.

Nunca antes se había sentido tanta emoción. Desde la cobertura de los trajes y el vestuario de lujo que traen los legisladores, con el siempre atrevido Villalta y  la siempre glamurosa Bejarano,  hasta los redoblantes del final por saber quién ocupará el directorio legislativo, todo se confabula para llevar las pasiones y los sentimientos a sus límites.

Recordemos nada más, por un momento, como eran estos eventos antes. Los diputados llegaban, de manera ordenada presentaban sus propuestas, votaban y teníamos directorio legislativo. En la mayoría de los casos los candidatos hasta parecían tener líneas congruentes a seguir y no buscaban tomar las sillas sólo para tener el poder (o en su defecto, para evitar que otro lo tenga). ¿Puede haber acaso algo más aburrido?

En cambio ahora hay gritos y acusaciones, los diputados se resienten y quieren llegar al directorio para poder sentarse en las sillas bonitas de la Asamblea. Hay pasión, drama y entretenimiento. La incertidumbre de que todo cambie o que suceda algo inesperado está latente todo el tiempo y la historia tiene los giros más descabellados que se nos puedan ocurrir. Ni siquiera los mejores guionistas de Hollywood podrían escribir una historia más emocionante.

Por eso preparémonos para este primero de mayo, una fecha especial, en que tomamos el control del televisor y sintonizamos el plenario legislativo todo el día. Disfrutamos de un show único en el mundo y sin comparación. Es un día para dejarse llevar por la emoción, aplaudir, llorar, reírse y gozar… Al fin y al cabo no es como que se decida nada importante, sólo la dirección del Primer Poder de la República.

David Ching
2013

Saturday, April 6, 2013

Los 30 minutos de la discordia


En vista de que 30 minutos es demasiado tiempo para dedicárselo al bienestar de una democracia, le prometo que tardará menos leyendo este pequeño artículo sobre las concesiones del espectro radioeléctrico y la nueva ley  que propone el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

La situación es sencilla, el TSE está sugiriendo aprobar una nueva legislación que le concede 30 minutos gratis de propaganda en radio y televisión (regulada por el tribunal) a los partidos políticos en campaña electoral. Ante tal arrebato de su precioso tiempo televisivo, los empresarios de los medios de comunicación no han tardado en atacar  la iniciativa, pues resulta (para ellos) ‘‘abusiva’’.

Aclaremos algo, el espectro radioeléctrico es un bien público que se da en concesión para su mejor aprovechamiento en beneficio del pueblo. La idea es que el estado no puede, ni aprovecharlo, ni asegurar la libertad de expresión al monopolizarlo, por lo que se lo da a un ente privado. Este lo administra y obtiene ganancias por ello. Es un juego de ganar-ganar, todo en aras de proteger el derecho de las personas de recibir y dar información.

El derecho a la información (al igual que el derecho a la salud o a la educación) es vital para una democracia y merece un tratamiento especial que no ha gozado en Costa Rica.

Es precisamente por estos dos argumentos en conjunto (el tratamiento especial del derecho a la información y la naturaleza pública del espectro radioeléctrico) que se justifica el ceder 30 minutos  de propaganda política regulada por el TSE a los partidos políticos que participan en la mayor celebración democrática de nuestro país.

Si bien una concesión, para funcionar, debe ofrecer ganancias a la empresa privada que lo administra, los medios difícilmente ven amenazado su negocio cuando deben pagar impuestos de menos de ciento cincuenta mil colones por el uso anual del espectro, recibiendo al mismo tiempo millonadas en venta de publicidad cada día.

El limitar el uso de medios de comunicación masiva a quien pueda pagarlo sólo se justificaría si el derecho a la empresa privada se sobrepone al derecho a recibir información, lo cual, de establecerse, dejaría mucho que desear de nuestra democracia. Lejos de preguntarnos si se debe otorgar el espacio, deberíamos preocuparnos por la regulación que el Tribunal dé a este.

Más allá de una discusión sobre uso del espectro, estamos hablando de un modelo de comunicación masiva que responda a los intereses del pueblo, pero resulta que limitar a los medios a recibir ingresos millonarios tan sólo durante 23 horas y media al día es un abuso. En fin, para no ser un ‘‘abusador’’ espero haber cumplido mi promesa y que sea posible leer esto en menos de 30 minutos.

Saturday, March 30, 2013

El rollo de los uniformes


El tema de la presentación personal en los estudiantes de secundaria ha estado en el tapete desde hace muchos años y ha tenido mayor discusión desde que tenemos un ‘‘ministro mechudo’’ dirigiendo los colegios.  Es el mismo Leonardo Garnier el que ahora vuelve a hablarnos del ‘’rollo de los uniformes’’ instando a negociar las normas de presentación personal con los estudiantes de secundaria.

La pregunta que muchos se hacen es si será necesario mantener el famoso uniforme único. Algunos dicen que no, que el uniforme no estudia y que todo eso es una tontera. Otros dicen que hay que aprender disciplina desde el colegio y que don Leo debería ‘‘apearse las mechas’’ para no dar un mal ejemplo. A mi parecer, la pregunta del uniforme único no es la adecuada. Hay temas de fondo importantes en las acciones de Garnier que merecen nuestra atención.

El llamado para definir las pautas de presentación personal en los colegios va más allá de un código de vestimenta. Se trata de un proceso de participación y dialogo con el estudiante. No es que el ministerio dice que el uniforme es así y los jóvenes acatan sin chistar, es llamar a la negociación y llegar a acuerdos que tomen en cuenta tanto al  estudiante como al profesor y a los padres de familia.

Esta idea rompe con la educación en la que muchos nos formamos. Aquella en la que el profesor siempre tenía la razón y retar su autoridad nos mandaba ‘‘a la oficina del director’’. Ahora la formación es un trabajo en conjunto que escucha y deja actuar a los estudiantes.

El ministro no sólo le está ‘‘tirando la bola’’ a los colegios. Está abriendo la oportunidad para que los jóvenes participen en la toma de las decisiones que los afectan y así, que sean ellos quienes juzguen y negocien lo que consideren mejor.

Si los uniformes diferentes traerán consecuencias negativas o positivas es algo que veremos si los centros responden al llamado de Garnier, pero que se le dé el chance a los estudiante de negociar esto con las autoridades de los colegios es una buena iniciativa. Al fin y al cabo, de esta forma, serían los propios afectados quienes tomarían las decisiones, esto siempre, en negociación y supervisión de las autoridades educativas y los padres de familia.

En fin, más allá de si vamos a permitir o no el pelo largo, debemos entender que la educación no es estricta, que los jóvenes son inteligentes y partícipes responsables de la sociedad. Más allá del rollo de los uniformes, estamos hablando de un rollo de la educación.

Thursday, March 14, 2013

El cónclave de los ateos


Soy ateo, lo digo en crudo para evitar mal entendidos. Dejando las cosas claras, hablemos de religión.

Pocos temas desatan más pasiones que los espirituales. Esto es comprensible ya que en nuestro país la religión oficial y la mayoritaria es el catolicismo. Además,  tenemos una Conferencia Episcopal  con fuerte influencia en la esfera política. Por esto mismo, la minoría no-creyente usualmente desaprobamos que las doctrinas de la Iglesia Católica se utilicen como excusa para tomar decisiones políticas. Hay -por así decirlo- una rivalidad natural entre estos sectores, una adversidad propia de la política como otras que podamos encontrar (izquierda-derecha, liberalismo-conservadurismo, por ejemplo).

Si bien es cierto, estas discrepancias resultan saludables, no se puede decir lo mismo de la reacción irrespetuosa que suele nacer en semanas como esta (en que se reúne el cónclave para elegir al sumo pontífice).  Los constantes insultos en redes sociales y la publicación de imágenes con información descontextualizada o falsa, no aportan de ninguna manera a un debate constructivo, ni ayudan a quienes nos oponemos al estado confesional. Tal parece ser que el cónclave, más que una celebración católica, resulta una oportunidad única para los ateos de arremeter contra la Iglesia Católica y cada uno de sus miembros, sin sentarse a reflexionar y distinguir entre el catolicismo como institución, como pueblo y como visión espiritual.

Desde la renuncia de Joseph Ratzinger al pontificado, los agravios y ataques al Vaticano (representación de todos los miembros de una religión como nación) y al catolicismo en general han abundado en redes sociales y demás espacios de expresión, haciendo así de este cónclave más una especie de celebración para el irrespeto de ateos que una elección del colegio de cardenales para con el pueblo católico.

Comparto el descontento con las posturas homofóbicas de Bergoglio, pero también me parece iluso haber esperado que los cardenales eligiera a un progresista para tomar la silla de San Pedro. Si bien tengo mis fuertes encontronazos al conservadurismo que lidera la Iglesia Católica, no me parece que sea lo más sano aprovechar el cónclave para arremeter contra toda la institución que representa el Papa, ignorando que muchos de los miembros son opuestos a los criterios ‘’oficiales’’ de la misma. Tampoco creo sano prejuzgar la labor de Bergoglio desde una óptica externa.

No pretendo que guardemos silencio ante los atropellos de la Iglesia Católica, pero la generalización y el insulto son formas de discriminación que se han interiorizado dentro del debate religioso, tanto para un lado como para el otro,  y desgraciadamente, en los últimos días, somos los no creyentes quienes hemos mostrado la peor cara. Decir que todos los católicos son iguales, en nada se diferencia a decir lo mismo para judíos, chinos, negros, ateos, nicas, ticos, etc.

Así pues, critiquemos la Iglesia Católica, sigamos intentando sacarla de nuestros cuerpos y nuestras aulas, condenemos a los sacerdotes pederastas y los conventos de magdalenas, luchemos por una Costa Rica seglar y un mundo donde se respeten las libertades individuales, los derechos humanos, sexuales y reproductivos. Pero no caigamos en la trampa del odio y la discriminación. Sepamos distinguir entre el catolicismo como institución, como pueblo y  como visión religiosa (tres cosas diferentes a mi parecer). No  nos apropiemos del cónclave. Es cierto, sus consecuencias nos afectan, pero al fin y al cabo la decisión de quien sea el sumo pontífice la deben tomar católicos, no ateos.

Friday, February 1, 2013

La Toma del Central



La situación cambiaria y financiera del país está cada vez en un punto más riesgoso, eso no es ningún secreto. El déficit fiscal, las altas tasas de interés y la entrada de capitales en dólares están poniendo a Costa Rica en una situación que si bien, no es Grecia, podría llegar a serlo si no se hace algo pronto. Es precisamente en estos momentos cuando uno esperaría que los dirigentes trataran de actuar con calma, ignorar las presiones políticas y hacer lo que al parecer, es lo mejor para el país. Desafortunadamente eso no es lo que ha sucedido estos días.

Todo indica que el Banco Central de Costa Rica (BCCR) ha sido tomado por intereses políticos, el tipo de cambio, la inflación y demás variables asociadas a la política monetaria no parecen ser manejadas desde la autonomía de un equipo de dirigentes, sino desde las cámaras empresariales y exportadoras. Si bien no soy crítico del lobby ni la estrategia política, esto sin duda alguna puede tener consecuencias nefastas para la población costarricense.

Contexto

Una moneda (al igual que un bien o un servicio) fija su precio dependiendo de la oferta y la demanda que tenga. Si, por ejemplo, mucha gente desea tener sus cuentas en colones la demanda de colones aumentará y esto hará que el colón aumente su precio y entonces se ocuparán menos colones para obtener un dólar. Esta, precisamente, es la situación actual de Costa Rica.

El problema con esto es que el sistema cambiario de Costa Rica obliga al Banco Central  -entidad encargada de la política monetaria- a tener siempre el dólar por encima de 500 colones (lo que llaman la banda inferior) y esto solo se puede cambiar si migramos a otro sistema de tipos de cambio, es decir, dejamos que el Tipo de Cambio se establezca libremente -conforme a su oferta y su demanda- o bajamos esta banda inferior, permitiendo que el dólar se establezca más bajo.

¿Por qué se querría un dólar más barato? Como veremos más adelante, las medidas que pueda tomar el Banco Central para mantener el colón dentro de la banda pueden tener consecuencias peligrosas y contraproducentes para sus objetivos, su credibilidad y su salud.

Inflación 

Entre las principales labores del Banco Central está el manejo apropiado de la inflación, esto ya que es ampliamente aceptado que la inflación (en el largo plazo) es una variable típicamente monetaria. Por lo cual es responsabilidad del Banco Central. 

Si el Banco Central hace que haya un crecimiento continuo de la cantidad de colones en la economía pero este no se refleja directamente en un aumento equivalente de la producción de bienes y servicios, cada vez habrá más dinero para una cantidad relativamente menor de bienes y servicios, haciendo que el dinero valga menos y se ocupen más colones para comprar la misma cantidad de productos. Así es como nace la inflación (aumento sostenido de los precios con el paso del tiempo).

Actualmente el Banco Central, ha adoptado un sistema de ‘‘metas de inflación’’ en el cual se compromete a mantener la inflación por debajo de una meta previamente establecida. Es decir, en el sistema actual, el Banco Central basa su credibilidad en mantener la inflación por debajo de cierto nivel.

Autonomía del Banco Central

Mucho se ha escrito sobre el tema de la necesidad de tener un Banco Central autónomo. Esto es, una entidad que maneje la oferta monetaria respondiendo a sus metas y objetivos. No a los intereses políticos de los gobernantes o de un grupo político en particular. Esto porque la política monetaria (al menos en un corto plazo) se considera una herramienta sumamente poderosa.

Por otra parte, la credibilidad de un Banco Central es necesaria para el funcionamiento adecuado de la economía. La especulación con respecto al comportamiento de una moneda puede causar hiperinflaciones, reducciones del crecimiento, impactos en el consumo y la inversión y otra gran cantidad de problemas graves (tal como ha pasado más de una vez en Argentina).

Así, el cumplimiento de estas ‘‘metas de inflación’’ resultan una manera idónea de mantener la credibilidad. El Central dice que va a hacer algo, lo cumple, la gente le tiene confianza y le tiene confianza a la moneda y todo funciona bien. Sin embargo, cada vez está resultando más y más difícil para el Banco Central cumplir esta meta de inflación. La respuesta al porqué de esto está en el tipo de cambio.

Actualmente hay un aumento importante de la demanda de colones (las razones no son claras y hay explicaciones oficiales y extra oficiales al respecto). Como vimos anteriormente el Banco Central debe mantener el dólar por encima de 500 colones, el problema es que si la interacción entre la oferta y demanda lo establece por debajo de esta banda, el BCCR debe intervenir en la oferta monetaria. ¿Y cómo lo hace? Ofreciendo (es decir colocando) más colones, así se abarata el colón y se mantiene por encima de 500. ¿Cuál es el problema con esto? Que colocar colones, aumenta la oferta monetaria y compromete las metas de inflación.

¿Cuál sería la solución ante esta situación? Pues hay varias opciones, todas con sus  pros y contras. Por un lado se podría ignorar las metas de inflación, por otro lado podría cambiar el sistema de tipo de cambio. Y ¿qué ha decidido hacer el BCCR? Restringir el crédito* (lo cual es una manera de restringir la oferta monetaria).

La toma del Central

Existen varias razones para pensar que nuestra entidad monetaria no quiere afectar las metas de inflación. Por un lado el propio Presidente del Banco Central, Rodrigo Bolaños, ha dicho en diversas ocasiones que mantendrá el sistema de ‘‘metas de inflación’’. Por otro lado, esta entidad ha cumplido con relativa rigurosidad dichas metas por los últimos años, pero no los suficientes como para generar la credibilidad necesaria para una economía estable. Un incumplimiento de las metas a estas alturas, sería ‘‘borrar con el codo lo que han hecho con la mano’’ y afectaría severamente la credibilidad del Central, lo cual, como vimos anteriormente, tiene consecuencias negativas.

Lo que no existe es una razón clara -suponiendo autonomía del BCCR- para no liberalizar el tipo de cambio (o al menos bajar la banda inferior). Ahora si quitamos el supuesto de autonomía y nos vamos a la página 15-A del periódico La Nación de hoy (viernes primero de febrero) , empezamos a entender porqué el Central decidió no tocar nuestro sistema cambiario. Hay un sector políticamente muy fuerte que se vería afectado severamente de apreciarse el colón: Los exportadores.

Página 15A de La Nación 01/02/13. FIrma: SEctor Productivo Nacional, Sergio Ramírez

Un exportador es alguien que vende productos locales en otro país, ellos obtienen su ganancia en divisas (como dólares) y las cambian por moneda local. Si hay un tipo de cambio alto, los exportadores obtienen más colones por cada dólar que entra al país  y sucede lo contrario con un tipo de cambio bajo (se obtienen menos colones por cada dólar). Al ser Costa Rica un país pequeño, las industrias relacionadas con el comercio exterior (importadores y exportadores) suelen tener mucho poder. Además los exportadores (por razones históricas) han sido un grupo beneficiado por muchas décadas en Costa Rica, lo cual ha hecho que sean políticamente muy influyentes.

Así, al analizar esto, parece ser que el Banco Central decidió decir no a su autonomía y responder a los intereses políticos de los exportadores. Prefirió restringir el crédito, tomar medidas que afectan al sector financiero y la capacidad de financiamiento de los individuos y dejarse manipular por un grupo político, adoptando una solución rebuscada, poco clara, compleja y experimental (cosa que en la economía resulta muy peligros), antes de actuar como debe hacerlo y como nuestra legislación lo demanda (Según La Ley Orgánica del Banco Central y  Constitución Política de la República de Costa Rica).

Posibles consecuencias de corto plazo

La decisión que tomó el Banco Central podría tener consecuencias tanto en el corto como en el largo plazo.

Costa Rica ha tenido (por diversas razones) un aumento sostenido del gasto público y la manera de financiar este gasto ha sido en muchas ocasiones a través de deuda. Esto eventualmente ha hecho que el riesgo de impago de esta deuda sea cada vez mayor, por lo que los intereses que se cobran sobre la misma también lo son (si un agente tiene miedo de que no se le pague un monto fijado en un préstamo, los intereses sobre el mismo aumentarán para cubrir este ‘‘riesgo’’). Como gran parte de la inversión se financia con préstamos, las altas tasas de interés afectan la inversión haciendo que esta disminuya (tengo menos incentivos a pedir un préstamo si las tasas de interés que debo pagar por el mismo son altas). La falta de inversión afecta el crecimiento económico lo que afecta a la población en general.

Por todo lo anterior es claro que las altas tasas de interés no son algo que beneficie ni a los gobernantes, ni a los gobernados. Sin embargo, este problema (ya grave de por sí en la economía) lejos de solucionarse, se puede exacerbar al establecer restricciones financieras. Ni el gobierno, ni el público parecen estar dispuesto a restringir su gasto ni su demanda por préstamos. Por esto el sector financiero se verá afectado y muy probablemente traduzcan sus restricciones en un aumento en el tipo de interés. (hay una disminución en la oferta crediticia, mas no en la demanda). 

Estas medidas además coartan la capacidad de financiamiento de los emprendedores, generando cada vez menos inversión y menos crecimiento. Lo que nos deja un panorama macroeconómico cada vez más complicado y riesgoso.

Posibles consecuencias de Largo Plazo

Las consecuencias de la medida optada por el Banco Central en primera instancia son graves, sin embargo las medidas a largo plazo pueden ser peores. De seguir respondiendo a intereses políticos, el Banco Central puede perder su credibilidad, convertirse en una herramienta política y/o generar lo que llaman ‘‘patologías’’ económicas.

Cada uno de estos tres podría o no venir con respecto al anterior. Si tenemos un antecedente claro de que el Banco Central ha respondido a intereses políticos, entonces nada nos impide que lo haga en un futuro, lo cual se traduce en pérdida de credibilidad. Por otro lado, si la situación continúa, podría convertirse en una herramienta para  aumentar la cantidad de dinero en la economía de manera temporal simulando un aumento en el crecimiento económico que finalmente se traduce en una inflación alta , o aún peor, que se financie un porcentaje alto de la deuda del estado con emisión monetaria (lo que sin duda alguna generaría una hiperinflación).

En fin, espero estar equivocado y que el Banco Central no esté respondiendo al interés de los exportadores, pero resulta muy difícil no verlo así dadas las situaciones en que se desenvuelve esta medida que toma el BCCR. No queda más que esperar y ver qué sucederá en un futuro no muy lejano, pero al menos yo, tengo miedo… mucho miedo.


* La restricción del crédito se refiere a poner un límite al crecimiento de los préstamos otorgados, a saber un 9%.

Nota posterior: Por diversas razones personales suelo escribir poco de política monetaria. Es un tema complicado, que usualmente suele entender una pequeña parte de la población y al cual -pese a haber llevado casi 4 años de la carrera de economía y llevar un buen curso de teoría monetaria- aún le tengo ciertas reservas. A pesar de esto, creo que la situación que ocurrió hoy es preocupante y no puedo evitar manifestarme sobre el tema.