No se le debe restar créditos al presidente, es imposible recuperar la economía en un periodo tan corto de tiempo, las presiones políticas han forzado la re-apertura de la base en Guantánamo y sin duda es un gran mérito acabar con la Guerra de Iraq, pero tampoco se le deben ignorar sus fallos: su falta de coraje hizo que un ''Tea Party',' manejado por Sarah Pahlin y unos cuantos republicanos más, comprometiera la seguridad económica de Estados Unidos (y el mundo) en una movida donde se jugaron más cartas políticas que otra cosa. Además esta misma falta de coraje se vio reflejada en su famoso ''Obama-care'' donde no se han logrado los avances esperados.
De momento hay cuatro contendientes republicanos, Ron Paul, Mitt Romney, Rick Santorum y Newt Gingrich, un libertario de línea dura, un conservador moderado y dos conservadores fuertes (en ese orden). De estos cuatro, a mi parecer, el único que puede preocupar a Obama es el segundo.
Estados Unidos no ha encontrado en Obama la esperanza que buscaba, pero la derecha conservadora fuerte ha decepcionado a mucha de la población no-republicana o incluso a los republicanos más moderados. Esto ha hecho que cada vez hayan más y más ''Swing voters'' y que el centro se vea cómo una opción más atractiva para el ciudadano estadounidense. Dentro de las primarias republicanas, pese a que Romney sigue a la cabeza... Santorum y Gingrich han tomado fuerza dentro de los adscritos al partido del elefante, tal es el caso que algunas encuestas predicen un triunfo de Santorum al final de la contienda. Ahora, si bien es cierto Ron Paul sigue de cuarto, sus aspiraciones tampoco son despreciables y la congruencia política que ha mantenido por más de 30 años está dando frutos.
Paul agarra día a día más adeptos jóvenes y tiene mucha fuerza en la población ''desencantada'' con la política actual. Sus ideas de reducción del gobierno federal y garantías a la libertad individual hacen que se desenvuelva de manera soberbia en los debates (salvo en temas económicos, que de por si, no mucha gente intenta comprender o seguir), sin embargo, no parece tener la fuerza para alcanzar la candidatura ni mucho menos la presidencia. Pese a que faltan aún varios meses y cualquier cosa puede pasar, lo cierto es que su visión libertaria aleja a muchos conservadores sin atraer a muchos liberales, los cuales siguen adeptos al partido demócrata.
David Ching
2012
